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Visibilidad del Sistema de gestión de transporte (TMS, por sus siglas en inglés): Ver. Observar. Luego hacer.

Por Adrian Gonzalez,
TMS Visibility: See. Observe. Then Do.

Todos hemos escuchado la expresión "ver para creer", que significa que se necesita ver algo antes de poder aceptar que realmente existe u ocurre.

También puede estar familiarizado con la cita famosa de W. Edwards Deming, “En Dios confiamos; todos los demás deben traer datos”.

De muchas maneras, estos dichos se relacionan con la visibilidad de la cadena de suministro, especialmente cuando se trata de la gestión del transporte. De forma intuitiva, muchas compañías saben que tienen muchas oportunidades para reducir los costos, mejorar los niveles de servicio y aumentar la productividad; pero sin ver el proceso completo, de extremo a extremo, en acción y sin los datos para probarlo, no pueden perseguir estas oportunidades de forma efectiva.

Sin embargo, los avances de tecnología recientes ayudan a las compañías a ver sus operaciones de transporte con más claridad. Varios proveedores de soluciones de visibilidad de flete en tiempo real están aprovechando el GPS, las interfaces de programación de aplicaciones, los dispositivos móviles, la computación en la nube y otras tecnologías para hacer un seguimiento de pedidos, envíos y camiones en tránsito. Con estos datos y visibilidad en tiempo real, las compañías pueden responder de forma rápida y precisa las preguntas más frecuentes que reciben de los clientes: ¿Dónde está mi pedido? ¿Dónde está mi envío? ¿Cuándo llegará?

Lo que es aún mejor, las compañías pueden usar estos datos, junto con algoritmos y aprendizaje automático, para brindarle a los clientes horarios estimados de llegada (ETA, por sus siglas en inglés) previstos y notificarlos de forma proactiva sobre cualquier cambio o demora.

Sin embargo, la visibilidad por sí misma no es suficiente. Sí, hay que ver para creer, y tener acceso a los datos que no tenía antes es poderoso, pero solo si hace algo con eso, y ahí es donde aparece el sistema de gestión de transporte.

Ver frente a observar

Ver no es lo mismo que observar.

“La observación es de donde proviene el verdadero aprendizaje”, escribe Forrest Hangen en una entrada de blog de Medium. “Cuando observamos, vemos algo a un nivel más profundo. Ver es el proceso físico; observar es ver + nuestros propios pensamientos. Cuando observamos algo, hacemos conexiones en nuestra mente y desarrollamos un entendimiento más profundo de algo”.

Un TMS permite la observación, o para usar un término más común, el análisis. Toma datos de las soluciones de visibilidad de fletes en tiempo real, los combina con otros datos relevantes (de planificación de recursos de la empresa (ERP), sistemas de gestión de almacenes (WMS), sistemas de gestión de pedidos (OMS), puntos de venta (POS), etc.), y al aplicar inteligencia y análisis empresarial, les brinda a los usuarios un entendimiento más profundo de lo que sucede en sus redes de transporte y distribución. También los ayuda a identificar dónde existen los mayores problemas y oportunidades de mejora.

“Existen ciertas ineficiencias en la cadena de suministro que pueden atribuirse directamente a la falta de visibilidad”, dice Gregg Lanyard, director de gestión de productos en Manhattan Associates. “Un TMS coloca grandes cantidades de datos de fletes en tiempo real en contexto, crea conocimientos que dan lugar a una mayor inteligencia y reducciones en los costos, riesgos y fallas de servicio”.

Por ejemplo, los usuarios pueden observar que los envíos que se originan desde el centro de distribución de Chicago salen tarde el 15 % de las veces. ¿Se debe a que el transportista llega tarde? ¿Se debe a que la carga no está lista cuando llega el transportista? ¿La causa original es realmente un problema de programación y personal en el centro de distribución?

Pueden observar que los tiempos de tránsito de un DC a una ubicación del cliente varían por día de la semana, o que se incurre en gastos de demora con más frecuencia si un envío llega a la ubicación del cliente a última hora en comparación con la mañana, o si el transportista hace la entrega y no otra persona.

El motivo por el que las compañías quieren visibilidad no es solo para ver y observar, sino para hacer algo con los datos y la información recopilada. Es el hecho de hacer, o sea las acciones tomadas para mejorar sus operaciones de transporte y logística, lo que en última instancia ofrece valor.

El hecho de hacer aporta valor

Un TMS se destaca por el hacer. Está impulsado por motores de optimización, inteligencia y análisis empresarial, flujos de trabajo automáticos que se extienden a otros socios comerciales y aplicaciones (como un WMS y OMS), y capacidades de gestión de excepciones (entre otras capacidades).

La combinación de datos de visibilidad en tiempo real con un TMS ofrece valor de varias formas, que incluyen:
  • Permitir las acciones proactivas: Las compañías pueden reprogramar, reordenar en secuencia o redirigir las recogidas o entregas, y pueden notificar proactivamente a los clientes sobre las demoras y las horas estimadas de llegada (ETA, por sus siglas en inglés) actualizadas, lo que les da tiempo para reajustar los planes y reasignar recursos.
  • Permitir la “gestión por excepción”: Las compañías pueden enfocar el tiempo y los recursos en lo que no está ocurriendo de acuerdo con el plan a fin de resolver o minimizar su impacto de forma proactiva.
  • Permitir procesos más rápidos de Obtención de pago y Pedido a efectivo: Por ejemplo, las compañías pueden aprovechar la Prueba de entrega electrónica (ePOD, por sus siglas en inglés) y el geoperimetraje para iniciar el proceso de facturación y pago.
  • Permitir una igualación de capacidad más inteligente: Al integrarse con un TMS y aplicar la igualación de flete y los algoritmos predictivos, junto con las reglas empresariales, los corredores y transportistas pueden igualar las cargas disponibles con la capacidad con mucha más anticipación y de forma más eficiente.

Dado que el transporte no existe en un vacío, el valor también se extiende a otros procesos, como una mejor planificación de trabajo y utilización en los almacenes, la capacidad de asignar pedidos a un inventario en movimiento y la eliminación del despilfarro y las ineficiencias de los procesos de programación de muelle y la gestión del patio.

“Las compañías necesitan ver la visibilidad de forma holística, ya que el impacto del aumento de la visibilidad va más allá del transporte”, dice Lanyard. “Mejorar el flujo de bienes dentro del almacén comienza con decisiones de transporte óptimas, basadas en datos fuera del almacén”.

El camino a seguir

La demanda de visibilidad del transporte solo crecerá en los próximos meses y años, a medida que las expectativas de servicio al cliente (como A tiempo, Completo) se vuelven más exigentes. Pero el camino al éxito seguirá siendo el mismo: ver lo que no podía ver antes; observar (o analizar) lo que ve para develar oportunidades de mejora; y luego hacer algo (tomar medidas) para implementar esas mejoras y ofrecer valor.

Adrian Gonzalez es un asesor de confianza y analista líder de la industria con más de 20 años de experiencia en investigación en la gestión de transporte, tercerización de logística y otros temas de cadena de suministro y logística. Es el fundador y presidente de Adelante SCM, una comunidad de aprendizaje, trabajo en red e investigación entre pares para profesionales de la cadena de suministro y logística. Los servicios de Adelante incluyen Talking Logistics, un programa de debate de video en línea y un blog que presenta líderes de opinión y generadores de noticias en la industria de la cadena de suministro y logística.

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