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La influencia del COVID-19 en el sector minorista

By Manhattan Staff,
COVID-19’s Influence on the Retail Industry

Mientras se prolongue el brote de COVID-19, la forma más segura de trabajar será reemplazar las actividades presenciales con alternativas online. En el mundo del comercio minorista es mucho más acentuado ya que excepto supermercados, farmacias y otros servicios esenciales las tiendas tradicionales no están disponibles para compras físicas y esas compras se está desplazando temporalmente a Internet.

El confinamiento también ha provocado una demanda inesperada de métodos de suministro relativamente nuevos, como la entrega a domicilio y la habilitación de puntos de recogida en algunos supermercados. 

Como se desprende de las informaciones ya conocidas sobre la contratación de cientos de miles de trabajadores para los almacenes y las entregas, resulta evidente que el comercio minorista, el mayorista y los productores están haciendo todo lo posible por responder a este cambio de la demanda impulsado por los consumidores.

Antes del inicio de esta crisis sanitaria, el comercio electrónico ya era el segmento del comercio minorista con un crecimiento más rápido. En el tercer trimestre de 2019, el comercio electrónico creció un 23.5% respecto al mismo periodo del año anterior y un 4,1% con respecto al anterior trimestre en España (según la CNMC). Según EcommerceNews, el comercio electrónico en España, prevee un crecimiento del 12,5% y alcance los 37 miles de millones de euros en volumen de negocio. Sin embargo, es probable que la pandemia de COVID-19 acelere aún más este cambio y, con él, la necesidad de tecnologías que permitan a los vendedores minoristas maximizar las oportunidades online de la forma más eficiente, rentable y respetuosa con el medioambiente que sea posible.

Equilibrando personas y tecnología

Sin duda, la actividad del comercio electrónico está en fase de crecimiento, incluso en los países tradicionalmente reticentes a las compras online. A pesar de ello, muchas marcas todavía están intentando encontrar la tecnología necesaria para lograr un verdadero comercio omnicanal.

Pueden hacer falta hasta diez pasos para suministrar un pedido de comercio electrónico: recibir y confirmar el pedido; enviar listas de preparación al almacén y a los operarios que deben encontrar los artículos; empaquetar y enviar los artículos y, por último, entregarlo junto con su recibo e incluso gestionar posibles devoluciones. Es un proceso intensivo desde el punto de vista de la mano de obra que ofrece sus mejores resultados equilibrando la tecnología y las personas.

Ante esto, cabe formularse una pregunta: ¿cuentan los minoristas con los sistemas necesarios para gestionar el suministro online y en tienda de una forma eficaz y sin trabas?

Un panorama incierto a largo plazo

Si la pandemia de COVID-19 se prolonga durante meses, el equilibrio entre las ventas físicas y las ventas online puede verse afectado a largo plazo. A medida que los consumidores se acostumbran a las compras online, aumenta la probabilidad de que cambien sus hábitos de compra de manera permanente.

Dado que las medidas de confinamiento podrían seguir vigentes durante un tiempo, el comercio electrónico se está convirtiendo temporalmente en la norma. No obstante, los vendedores minoristas deben pensar en el futuro tras el final de la pandemia de COVID-19: ¿regresarán los consumidores a las tiendas en verano? ¿Se acelerarán las tendencias de las compras online? ¿O se producirá un rebote y los compradores volverán a llenar las tiendas una vez que se levanten las medidas de aislamiento? Los vendedores minoristas tendrán que plantearse todas estas preguntas en los próximos meses.

Sin duda, el cambio en el comportamiento de los consumidores como consecuencia del virus en tan solo unos meses ha reforzado los argumentos empresariales a favor de un aumento de métodos de suministro híbridos que combinen los recursos del comercio electrónico y los de las tiendas. Y estos recursos, a su vez, ayudarán al comercio minorista a adaptarse, evolucionar, ajustar su escala y responder cuando las cosas vuelvan a la normalidad.

Aunque son muchos los minoristas que ya llevaban algún tiempo experimentando un aumento del comercio electrónico, los últimos acontecimientos globales lo han acelerado de forma exponencial. Lo que antes crecía con rapidez ahora crece a un ritmo vertiginoso y lo que cambiaba deprisa ahora cambia a una velocidad mareante.

Las compañías más ágiles y que se adapten mejor a los cambios en este nuevo mundo tendrán más posibilidades de alcanzar el éxito. Un comercio electrónico eficaz y unos métodos de suministro híbridos serán esenciales para capear el temporal y contribuirán a impulsar al sector minorista cuando recuperemos la normalidad.

Entregar en su promesa a los clientes