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¿Qué significa realmente estar preparado para afrontar los desastres?

By Manhattan Staff,
What does it really mean to be disaster ready?

Las nuevas tecnologías en el transporte y las comunicaciones han ampliado nuestro mundo y han logrado que viajar, comunicarse y hacer negocios entre distintos países resulte cada vez más sencillo. Sin embargo, las crisis globales, como la pandemia de COVID-19 que vivimos actualmente, son duros recordatorios de las consecuencias de este mundo conectado en el que vivimos.

Hoy en día, una crisis en un país puede provocar conflictos en comunidades y mercados de otros países distantes. Es en momentos como este cuando tomamos conciencia de los retos de un mercado global y de la importancia de contar con cadenas de suministro que funcionen sin problemas y sin fricciones.

Aunque la situación actual está llevando las cadenas de suministro al límite, estas son mucho más resilientes y ágiles gracias a los enormes avances tecnológicos que se han introducido recientemente en este campo. La inteligencia artificial, el aprendizaje automático, el Internet de las cosas y otros avances tecnológicos, como la automatización de los almacenes y la inclusión de robots, han mejorado sustancialmente la resiliencia de las cadenas de suministro. Como resultado, nuestras cadenas de suministro se han diseñado para que recopilen datos, los interpreten y reaccionen con rapidez adaptándose a los periodos con una actividad anómala, como este que estamos viviendo.

Es importante reconocer que la resiliencia de la cadena de suministro no es solo una cuestión de tecnología. Sin duda, unos buenos sistemas de gestión del almacén, de inventario y del transporte permiten a las cadenas de suministro adaptarse y soportar la presión generada por sucesos como la crisis de COVID-19, pero estar preparado para afrontar los desastres exige mucho más que simple tecnología.

Aunque los medios de comunicación y las redes sociales de todo el mundo han centrado muchas de sus informaciones en las compras de pánico y en el desabastecimiento de productos esenciales derivado de ellas, es importante tomar conciencia de la enorme cantidad de trabajo, coordinación y, por qué no decirlo, heroísmo que se requieren para reponer los estantes de nuestros supermercados, farmacias, etc. Cada día, los trabajadores de los almacenes, la logística y las tiendas luchan en primera línea para abastecer a nuestras comunidades de productos básicos. Incluso en países sometidos a un cierre total de la actividad, estos trabajadores se consideran esenciales para nuestras comunidades y eso les exime de cumplir las restricciones de desplazamiento vigentes en muchas zonas.

Entre bastidores, los engranajes están siempre en movimiento. El aumento de la necesidad de reposición en las tiendas está activando diversas iniciativas de suministro en los almacenes. Los camiones y los conductores se están movilizando. Las mercancías se están reponiendo en los estantes de las tiendas.

Debemos recordar que el alma del comercio global son las personas y que las mejores cadenas de suministro son las que aprovechan las sinergias entre las personas, los productos y la tecnología, desde los encargados de preparar la mercancía en los almacenes (ayudados por cobots) a los conductores que transportan las entregas y reponen los estantes de las tiendas o llevan los productos hasta su puerta, pasando por el personal de las tiendas en las zonas comerciales y en los centros de atención al cliente.

Todos sabemos que no hay ningún aspecto de los negocios o de la sociedad que no vaya a experimentar cambios como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Y sabemos, también, que estamos juntos en esto.

En los próximos meses, afrontaremos, sin duda, nuevos desafíos, pero estamos convencidos que la tecnología y las personas que mantienen activas las cadenas de suministro no nos fallarán. Manhattan Associates seguirá haciendo todo lo necesario para ayudar a sus clientes, empleados y a las comunidades de las que forma parte a superar esta crisis que nos afecta a todos.

Entregar en su promesa a los clientes