Artículo

Los centros de distribución se enfrentan a unos retos sin precedentes

By Adam Kline,
Distribution centers rise to meet unprecedented challenges

La pandemia de COVID-19 ha sacado a la luz a las cadenas de suministro. No hace mucho tiempo, la mayoría de la gente ni siquiera se planteaba cómo llegaban los artículos desde los fabricantes hasta los estantes en las tiendas. Sin embargo, el pánico de los consumidores ante el brote de coronavirus provocó un desabastecimiento generalizado en las tiendas y la cadena de suministro global llegó a la primera plana de los periódicos.

Las empresas y los empleados de la primera línea de la cadena de suministro están haciendo un trabajo heroico para garantizar que las mercancías necesarias llegan a los lugares adecuados en el momento justo. Como socios tecnológicos para la cadena de suministro de muchas de las marcas más importantes del mundo, en Manhattan Associates tenemos la suerte de ser testigos directos de estos esfuerzos heroicos. Vamos a analizar algunos de los retos a los que se enfrentan nuestros clientes y las estrategias que están adoptando para superarlos.

Un pico de demanda debido al coronavirus

Sin duda, los centros de distribución están haciendo lo imposible por suministrar enormes cantidades de pedidos. Artículos de primera necesidad, como alimentos, medicamentos, EPI's, mascarillas, dispositivos médicos, suministros para mascotas y otros muchos escasean. Las necesidades más urgentes y las compras motivadas por el pánico han generado una demanda similar a la de las temporadas altas en muchos sectores. Como es obvio, normalmente las empresas preveen cuándo se van a dar los picos de demanda y están preparadas para ellos. La situación actual, en cambio, se ha producido de forma repentina y exige a las empresas un incremento de personal de forma segura, mientras mantiene al máximo el rendimiento.

Hoy en día la máxima prioridad de los almacenes son la salud y la seguridad de sus trabajadores. Un centro de distribución tiene una cantidad limitada de espacio y no siempre es posible seguir las recomendaciones de distanciamiento social. Sin embargo, un sistema de gestión de almacenes (WMS) puede facilitar la implementación de las medidas de seguridad que se están adoptando. Nuestros clientes están empleando las siguientes estrategias: escalonar los turnos, usar el sistema para limitar el número de empleados en cada zona o pasillo, rediseñar las rutas de preparación en función de factores que primen la seguridad sobre la productividad y desinfectar a menudo los equipos usados en el almacén. Todo con el fin de proteger el bienestar de los empleados.

Muchos de los clientes con los que hemos hablado nos explican también que se han visto obligados a ampliar sus plantillas, lo que requiere un proceso de incorporación y formación. En un pico de demanda normal, es posible planificar de antemano el reclutamiento y la formación en grupo. En la actualidad, se están incorporando nuevos empleados sobre la marcha y muchos de ellos proceden del sector de los servicios o de otros centros de distribución en los que se ha producido una disminución de la demanda. Formarlos en el menor tiempo posible es esencial. Para los centros de distribución que usan interfaces intuitivas, ha sido más sencillo convertir a los nuevos empleados en trabajadores productivos.

Agilidad en el almacén

En la cadena de suministro, existe una enorme presión para suministrar de forma urgente productos como guantes y mascarillas, respiradores, medicamentos, gel de manos y alimentos de primera necesidad. Las compras motivadas por el pánico han reducido las existencias por debajo de los niveles normales. Todos hemos podido observar que algunos artículos desaparecen de los estantes prácticamente al segundo de colocarse en ellos. Por ello, los centros de distribución necesitan tener la máxima agilidad posible para que todo siga funcionando.

Las capacidades de cross-dock y de flujo siempre han sido esenciales para recibir, descargar y distribuir los productos con rapidez. Los clientes nos comentan que una mayor cantidad de inventario pasan de la recepción al envío con el mínimo de manipulación. Ante el crecimiento exponencial de los pedidos de comercio electrónico, muchos clientes se han visto también obligados a ajustar las operaciones de los centros de distribución. La capacidad que antes se requería para los envíos a las tiendas (había incluso centros de distribución minoristas con dedicación exclusiva) se está transformando temporalmente para hacer frente al aumento del volumen del comercio electrónico. Tanto desde el punto de vista operativo como desde el funcional, se necesita una increíble flexibilidad para poder gestionar las diferencias entre el suministro del comercio minorista y el del comercio electrónico.

En este momento, la agilidad operativa puede incluir también una utilización flexible de los recursos de producción que complementan a los trabajadores humanos, como los robots y la automatización. La robótica y la automatización no corren riesgos durante una pandemia, no tienen que cumplir las normas de distanciamiento social y pueden ayudar a los trabajadores de los centros de distribución a realizar numerosas tareas. Un WMS que pueda integrar sin problemas diversas opciones robóticas es definitivamente una ventaja, además de una forma fiable de prepararse para cualquier crisis futura.

Una cadena de suministro repleta de héroes

En Manhattan, nos quitamos el sombrero ante las compañías y las personas que trabajan sin descanso durante estos tiempos tan difíciles para que la vida y el comercio sigan adelante. Su determinación y su creatividad nos inspiran y nos llenan de agradecimiento. Seguiremos ayudándoles tanto como sea posible con nuestra tecnología y nuestros conocimientos para que, cuando surjan nuevos retos, podamos superarlos juntos.

Entregar en su promesa a los clientes